domingo, 26 de agosto de 2012
I don't believe in me...I don't care
Hoy caminan el mismo camino juntos, en realidad ella coge el trayecto más largo pero le gusta ir a su lado, le gusta tenerlo cerca. Esta vez él no ha ido a un paso acelerado como tantas otras veces, han ido juntos pero con simple echo de que él estaría enviando un mensaje a su novia o a la chica que le gusta y ella en cambio iba con los cascos puestos y mirándole. Él nunca la ha mirado de forma especial, ella intenta no hacerle caso pero le resulta imposible, esa sala no es muy grande pero hay días que él está en una esquina y ella en otra. Cuando ella no sabe que él está, es feliz, se siente a gusto consigo misma, hasta que le ve y se da cuenta de que está ahí, tan cerca pero a la vez tan lejos, ella le mira y le ve escribiendo, se siente estúpida. Hoy andando por la calle ella a decidido cambiarse de acera y a visto como él cogía el metro y entonces un rayo de sol hizo que ella se esperanzase haciéndola sonreír. Justo antes de que él entrase en la boca de metro, se paró y miró hacia atrás. Ella sabe que no se gira por ella pero de todas maneras se ilusiona. Se ha dado cuenta de que el destino no la ayuda, hoy se le ha pegado un chicle en el zapato y al mirarlo en la sala, vio como él la miraba, ella se sonrojó, un poco antes de eso ella ya estaba sentada en su sitio y el asiento de atrás estaba vacío, él se sentó detrás de ella pero al rato le cambian de sitio. Ella ha decidido mirarle y sonreírle, le entran náuseas al mirarle, se le forma algo extraño en la garganta pero ella se aguanta. Él hoy la ha mirado varias veces y ella ha intentado sostenerle la mirada pero él la apartado rápidamente. Seguramente él no sienta lo mismo que ella, que no se ponga nervioso al mirarla, ni se le forme ese extraño nudo en la garganta pero ella sí lo siente y desea que esa tontería pase. Olvidarse de alguien que lo único que sabe es su nombre y nada más. Olvidarse de que está ahí. Olvidarse de que algún día podría por suerte o por desgracia encontrárselo en el metro, en el mismo vagón, en la misma fila de asientos y simplemente que él estará con alguien y ella sola.
sábado, 25 de agosto de 2012
"Acércate"
Acércate, susúrrame al oído, abrázame, dime que nunca nos vamos a separar, que esto es de verdad, cógeme de la mano cuando paseemos, protegeme cuando me hagan daño, mírame como si fuese la última vez que lo hicieses, habla conmigo aunque sea una tontería, riámonos juntos, seamos nosotros mismos sin miedo, acéptame, te aceptaré, te besaré, te abrazaré, no me separaré de ti, cuídame cuando este mal, yo cuidaré de ti, bésame cuando mis labios extrañen los tuyos, te sonreiré siempre que necesites animarte.
El extraño.
Le mira desde el otro lado de aquella pequeña sala. Él no se fija en ella, pero no le importa demasiado. Le cuesta apartar la mirada de él pero decide concentrase en lo que hace, olvidándose de él. Se levanta para marcharse, hoy sale una hora más tarde y se da cuenta de que sus ojos están plantados en ella pero sin expresión. Ella le intenta mantener la mirada, él no la aparta pero ella comienza a sentir vergüenza y aparta la mirada, su corazón late velozmente. entras ella bajaba la calle se dio cuenta de que él bajaba a su lado. Ella intentó no hacerle caso eso duró solamente unos minutos. Justo antes de que ella girase a la derecha y que él siguiera su camino, se armó de valentía y le miró, ella no supo si él la miró pero le dio la impresión que sí. Ella decidió cometer una locura. Empezó a correr hacia él, casi le atropella un coche pero ella se acerca hasta él le llama por su nombre, tira el bolso al suelo y le toca el hombro. Él se gira inquieto y la mira algo extrañado, ella le dice que no la conoce pero que le tiene que pedir un favor, él no la responde, la mira perplejo. Ella le dice que se acerque él duda pero ella le insiste él está más cerca, ella le pide que se acerque más, se acerca más...sus caras estaban tan cerca que sus labios prácticamente se rozaban. Ella le dijo que simplemente se dejase llevar que si tenía novia que no se preocupase, que ella no le conocía ni él a ella, entonces con un simple suspiro de liberación ella se inclino suavemente y le besó. Todo su cuerpo se estremeció y sus manos se agarraron de forma sutil. Entonces ella despertó de su fantasía y se dio cuenta de que aún seguía en aquella sala y que todo había sido un simple fruto de su fantasía. Salieron al mismo tiempo de aquel lugar y caminaron juntos hasta que ella tenía que cambiarse de calle. Ella se giró para mirarle, él la miró o eso pensaba ella, pero esta vez cada uno siguió su camino...Ella se marchó con un extraño vació.
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